En el sector de la vivienda la búsqueda del confort, la funcionalidad de los espacios y el ahorro energético son aspectos estratégicos. Pues bien, una de las mejores formas de conseguir combinar todo esto en un hogar es mediante el estándar passivhaus. Un concepto que seguro que te resulta familiar pero que, probablemente, no tengas claro todo lo que implica. Así que vamos a ver qué son las casas passivhaus y por qué merece la pena invertir tu dinero en este tipo de construcción.
¿Qué son las casas passivhaus?
Lo primero que hay que destacar es que las casas passivhaus no son una marca. Puede parecer que son un tipo de construcción que pertenece a una empresa concreta, pero no es así. Una casa pasiva o passivhaus es un concepto de construcción que se puede aplicar a la construcción de viviendas individuales, de edificios o incluso a la reforma integral de un piso.

Un poco de historia
Para entenderlo mejor es bueno echar la vista atrás y conocer la historia de este concepto. Hay que partir de que el objetivo de una casa pasiva es lograr la máxima comodidad y la máxima eficiencia y esto se lleva haciendo desde hace siglos.
Sin embargo, el término passivhaus que conocemos ahora es bastante más actual. En concreto empezó a adquirir notoriedad a finales del siglo XX. Lo que se denomina passivhaus, o en español casa pasiva, es un estándar de construcción que se popularizó en la década de los 80 y que se atribuye al profesor alemán Wolfgang Feist, del Instituto Alemán de Edificación y Medio Ambiente, y al sueco Bo Adamson, de la Universidad sueca de Lund. Ambos profesores defendían la idea de realizar construcciones con gran aislamiento térmico y un riguroso control de las filtraciones, ya que consideraban que esa era la mejor fórmula para lograr una mejor calidad del aire interior y una demanda muy baja de energía.
El primer edificio que se construyó cumpliendo los estándares de passivhaus está en la ciudad alemana de Darmstadt en 1991. Eran cuatro viviendas adosadas que 30 años más tarde siguen siendo tan eficientes como el primer día.

En qué consiste el estándar de passivhaus
Hemos destacado antes que las casas passivhaus son un concepto de construcción, y para que una casa se considere passivhaus debe cumplir unos requisitos muy concretos. Este estándar está revisado por el Passivhaus Institut, que marca lo que podríamos llamar los pilares básicos de este tipo de construcción, que son:
- Aislamiento. Una de las principales características de las casas passivhaus es que el aislamiento es continuo, no se interrumpe en ningún momento. De este modo se elimina un posible puente térmico no deseado. Para conseguir esto se aumenta el grosor de los aislamientos, reduciendo la demanda de energía para climatizar la casa.
- La estanqueidad al aire hace referencia a la envolvente hermética que tiene por objetivo evitar fugas no deseadas. En este punto es importante diferenciar entre protección al viento y hermeticidad. La hermeticidad es la que evita el flujo de aire de interior a exterior y viceversa, para evitar tener pérdidas internas de calor. Además, también hay que tener en cuenta que la hermeticidad juega un papel fundamental en la protección contra el ruido.
- Puentes térmicos. Las casas construidas bajo el estándar passivhaus ponen especial atención en eliminar puentes térmicos o reducirlos al máximo. Se hacen rigurosos cálculos y mediciones para tratar de llegar al consumo de energía casi nulo.
- La ventilación mecánica con recuperación de calor es otro de los rasgos distintivos de las casas passivhaus. Es un sistema que consta de dos circuitos, uno de entrada de aire fresco del exterior y otro de salida del aire viciado del interior. Ambos comparten un elemento común, el recuperador, en el que se aprovecha en más de un 80% el calor que transporta el aire viciado antes de ser expulsado y se transfiere al aire fresco que, previamente filtrado, se atempera y se revierte a las estancias.
- Ventanas. Las zonas más débiles de una envolvente son las ventanas. Por eso, se instalan solo ventanas de carpintería y vidrios de alta calidad que ayudan a limitar al máximo las pérdidas de hermeticidad.

¿Por qué invertir en una casa pasiva?
Ya hemos visto qué es y cómo son las viviendas construidas bajo los estándares de passivhaus, pero ¿es realmente rentable invertir en este tipo de construcciones? Pues lo cierto es que sí. Pero no hay que considerarlo sólo desde el punto de vista económico, sino también de todos los beneficios que reporta.
Las ventajas que disfrutan los propietarios de una casa pasiva se podrían resumir en cinco puntos:
- Eficiencia energética
- Ahorro económico
- Salubridad
- Confortabilidad
- Sostenibilidad
Vivir en una passivhaus, ya sea de nueva construcción o reformada, permite disfrutar de una vivienda diseñada para disfrutar y sacar el máximo partido al entorno. Estas edificaciones se realizan aprovechando todos los recursos naturales como la ubicación y la orientación para tener una casa más cómoda y eficiente.
En términos energéticos, según datos de la Plataforma de Edificación Passivhaus, las casas con estándar Passivhaus consumen hasta un 75% menos de energía que una casa convencional. Y esta menor demanda de energía se traduce en una importante reducción de las facturas. Se estima que el ahorro económico puede estar entre un 80 y un 90%.
Por otro lado, cada rincón de la casa disfruta de una ventilación constante y de una temperatura equilibrada durante todo el año. El ambiente interior está libre de pólene , de contaminación y de olores, lo que hace de la vivienda disfrute de aire saludable. Todo esto se traduce en un hogar sostenible que brinda a sus habitantes una mayor calidad de vida.

Mejores casas con menos energía
La lectura que podemos hacer de las ventajas que se obtienen al apostar por este estándar de construcción, es que se logran hacer mejores casas, con menor demanda de energía y de gastos.
Y esto, obviamente, interesa a compradores e inversores porque el menor consumo de energía de una casa passivhaus certificada viene de:
- Climatización
- Refrigeración
- Agua caliente
- Iluminación
El precio por m2 de las viviendas con certificado Passivhaus
Todos los aspectos que estamos repasando son muy interesantes, pero ¿cuánto cuesta construir una casa que cumpla con los estándares de calidad de passivhaus? Como es lógico, influyen muchos factores y varios de ellos están ligados a las preferencias personales de cada futuro propietario. No obstante, se podrían señalar como determinantes para el precio final de la obra:
- Dimensión de la vivienda y distribución de las estancias
- Ubicación de la parcela y su orientación
- Tipo de terreno
- Tamaño de las ventanas y zonas acristaladas
- Materiales
- Sistemas constructivos
- Obtención de la certificación Passivhaus
Teniendo esto en cuenta y siendo conscientes de que cada caso es único, se podría decir que actualmente construir una casa passivhaus oscila entre los 1.600 y los 1.800 €/m2. Si bien, también se puede conseguir por unos 1.200 €/m2.

Una inversión rentable y un sector al alza
Aunque las cifras son elevadas hay que verlas en todo su alcance. Es cierto que construir una casa con certificado Passivhaus es más cara que una vivienda convencional, pero el ahorro en gastos hace que la inversión realizada quede amortizada en pocos años.
Otro factor a tener en cuenta es la revalorización de la casa. Ser propietario de una vivienda passivhaus certificada es un valor añadido que a la hora de vender suma ceros.
El sector de la construcción es muy consciente de los beneficios de estas construcciones sostenibles. Año tras año, la demanda de este tipo de casas y edificios se incrementa y constructores e inversores ven las passivhaus como una inversión en activos inmobiliarios que subirán su valor en el mercado. Y esto se refleja en un incremento de la demanda de casas pasivas que en 2022 creció entre un 30 y un 60%.
Si quieres disfrutar de todos los beneficios que aporta vivir en una casa passivhaus, ponte en contacto con nosotros y juntos empezaremos a diseñar una solución a medida.