Si vas a construir una casa en la Sierra de Madrid, la protección frente al radón debe revisarse durante el proyecto. El primer paso es comprobar la clasificación del municipio en el Código Técnico de la Edificación y definir las medidas que correspondan. Un mapa de potencial de radón orienta sobre el territorio; no mide la concentración que habrá dentro de tu futura vivienda.
Guadarrama y Collado Villalba figuran en la zona II del apéndice B del DB-HS 6 consultado. Este dato sirve para plantear una pregunta concreta al equipo técnico: «¿Cómo se ha resuelto la protección frente al radón en mi casa?».
Qué es el radón y qué información aporta el municipio
El radón es un gas radiactivo de origen natural que puede pasar del terreno al edificio y acumularse en el interior. El Consejo de Seguridad Nuclear advierte de que su concentración varía entre viviendas y de que los mapas no sustituyen a las mediciones directas.
Conviene separar dos cuestiones. La clasificación municipal ayuda a determinar las exigencias del proyecto. La medición en un edificio aporta información sobre su aire interior. Saber que otra casa de la zona obtuvo un determinado resultado no permite asignar ese resultado a la tuya.
Por el mismo motivo, no debería descartarse una parcela únicamente a partir de una interpretación informal del mapa. Lo útil es incorporar el asunto al análisis técnico antes de cerrar las decisiones constructivas.
Qué protección prevé el Código Técnico
El DB-HS 6 fija un nivel de referencia de 300 Bq/m³ para el promedio anual de concentración interior. No es una lectura instantánea ni una garantía de ausencia de riesgo por debajo de ese valor.
En los municipios de zona II, el documento contempla una barrera de protección junto con un sistema adicional: un espacio de contención ventilado o la despresurización del terreno. También admite soluciones con protección análoga o superior debidamente justificadas.
La solución concreta debe definirla el equipo técnico. Para el propietario, lo relevante es comprobar que aparece descrita en el proyecto y presupuestada. «La casa estará bien ventilada» no explica, por sí solo, cómo se cumple esta exigencia.
Una barrera necesita continuidad
El DB-HS 6 exige continuidad y sellado de juntas, encuentros y pasos que interrumpan la barrera. Por eso interesa revisar cómo se resolverán las tuberías y otras penetraciones, además de identificar el material previsto.
Esta cuestión debe coordinarse con la cimentación y las instalaciones. Si se deja para cuando todo está cubierto, resultará más difícil comprobar qué se ha ejecutado.
¿Basta con que la casa sea Passivhaus?
No debe darse por resuelta la protección frente al radón únicamente porque una casa aspire al estándar Passivhaus o incorpore ventilación mecánica. Son aspectos que necesitan su propia comprobación y coordinación dentro del proyecto.
La ventilación mecánica en una vivienda Passivhaus tiene una función de renovación del aire que conviene distinguir de la protección frente al radón.
Pide que la explicación diferencie la renovación del aire de las medidas que limitan la entrada del gas desde el terreno. Así evitarás aceptar como equivalentes respuestas que describen funciones diferentes.
También conviene que cualquier cambio de obra que afecte a la protección quede revisado por el equipo técnico. Añadir un paso de instalación después de ejecutar una barrera exige prestar atención al encuentro, no limitarse a abrir un hueco.
Qué cambia si ya existe una vivienda
Si se trata de una casa construida, la pregunta inicial suele ser otra: qué concentración hay en su interior. El CSN recomienda contactar con un laboratorio acreditado para la medida de radón en aire conforme a ISO 17025.
El laboratorio debe indicar dónde colocar los detectores, cuánto tiempo mantenerlos y cómo tramitar su lectura. Un aparato doméstico que muestra valores momentáneos no debe confundirse sin más con una campaña diseñada para estimar la exposición a lo largo del tiempo.
Si la medición revela la necesidad de actuar, la intervención se plantea según el edificio. La Guía de rehabilitación frente al radón del Ministerio recoge distintas estrategias para reducir su entrada o su concentración. Elegir entre ellas exige estudiar la construcción existente; no hay una receta única para todas las casas.

Cuatro comprobaciones antes de empezar la obra
- Clasificación: comprobar el municipio y la aplicación del DB-HS 6 al proyecto.
- Solución: localizar la memoria y los detalles de protección frente al radón.
- Presupuesto: confirmar qué elementos y trabajos están incluidos.
- Ejecución: acordar cómo se documentarán los encuentros y los componentes que quedarán ocultos.
Por ejemplo, si proyectas un despacho en una planta en contacto con el terreno, identifícalo desde el principio. Su uso debe figurar en la información que maneja el equipo técnico, en lugar de surgir como una modificación al terminar la obra.
Si estás valorando construir en Guadarrama o Collado Villalba, incorpora esta revisión a la conversación sobre tu vivienda con Construir una Casa. Llevar la ubicación exacta y el uso previsto de cada planta permitirá plantear el proyecto con esas condiciones desde el inicio.
Fuentes consultadas
- Código Técnico de la Edificación: Documento Básico HS Salubridad. Sección HS 6 y apéndice B: nivel de referencia, medidas y clasificación municipal.
- Consejo de Seguridad Nuclear: preguntas frecuentes sobre el radón en viviendas. Mapas, variabilidad y mediciones.
- Ministerio / Código Técnico: Guía de rehabilitación frente al radón. Estrategias para edificios existentes.